Guallar en El País Gastro: tradición de Teruel, cuidada al detalle.

Mayo 2024
Guallar en El País Gastro: tradición de Teruel, cuidada al detalle.

Que un medio como El País Gastro se haga eco de nuestro trabajo es una de esas noticias que se reciben con ilusión, pero también con mucha responsabilidad. En su publicación, destacan una idea que para nosotros lo es todo: aunque Conservas Guallar sea un proyecto de fundación reciente, lo que hay detrás nace de una manera de hacer “de toda la vida”, vinculada a Teruel y a su cultura gastronómica.

El artículo cuenta el origen de esta aventura familiar: en 2020, José Ángel Guallar y Pilar Elena sacaron a la luz un trabajo que llevaba años gestándose. No fue un camino rápido. Hubo pruebas, investigación y mucho papeleo, todo lo necesario para que aquello que empezó como una búsqueda de excelencia pudiera llegar, por fin, a otras mesas. Y esa constancia se nota en lo que El País define como una calidad excelente y una presentación impecable.

Uno de los puntos que más nos emociona ver reflejado es el valor del proceso. La elaboración comienza en Teruel, con cerdos Duroc de la zona. El salado y el oreado se realizan en el entorno de los Montes Universales, buscando ese equilibrio preciso de humedad y temperatura que marca la diferencia. Después llega el momento clave: el corte y el confitado, siempre por separado, para respetar el punto óptimo de cada pieza.

La receta se completa con ingredientes que hablan de territorio: aceite de oliva virgen extra del Bajo Aragón (variedad empeltre), además de laurel y pimienta negra. Y un gesto que nos encanta que se subraye: ese aceite no está “de acompañamiento”, está pensado para aprovecharse en la cocina una vez se disfruta la carne. Tras el embotado, los tarros reposan 20 días a temperatura de bodega, el tiempo necesario para que todo se asiente y el resultado sea, como describe el artículo, jugoso y con una cocción perfecta.

En nuestra tienda online se pueden encontrar distintas referencias: costilla, lomo, longaniza, chorizo dulce, chorizo picante y longaniza de Aragón. Todas con el mismo objetivo: llevar al presente una tradición de Teruel con un estándar de calidad y cuidado que se note desde el primer vistazo… y, sobre todo, desde el primer bocado.